Historias cotidianas que solemos ignorar

Migraciones

“La migración es como una pequeña muerte”

Vasilisa Talvirskaia es una artista de Rusia que ha migrado a España para que sus hijos puedan pensar libremente y ella expresar su arte

“Vinimos a España con dos o tres maletas y dos hijos pequeñitos. Como de vacaciones pero nos quedamos para siempre”.

“Vasilisa Talvirskaia, 35 años, Moscú. Vivo en Valencia desde hace cerca de tres años”. 

“Mi marido ayuda, hace de traductor porque hablo mal español”. Dice esto mientras mira a su marido que le va diciendo en ruso mis preguntas cuando ella no entiende algo y que me traduce las respuestas de Vasilisa al castellano. Aun así se sienten las ganas de Vasilisa por hablar castellano porque en cuanto cree que puede responder en este idioma, lo hace, aunque sea de forma precaria. 

“Dejamos Rusia en 2022. Ahora no es posible vivir allí por muchas cosas. Primero, tengo dos hijos. En 2022 tenían 3 y 4 años. Para mí es muy importante que mis hijos estudien en una escuela sin política, sin propaganda. Hay mucha propaganda para niños”. 

“Otra cosa es que yo soy artista pero mi primera profesión es doctora, médica. Con esta profesión tengo el deber de hacer el servicio militar. Tengo mucha familia en Ucrania y para mí no es posible participar en la guerra, ni siguiera como médico”. 

“No quisiera hablar mucho de esto porque tenemos temas pendientes en Rusia que queremos resolver. Al acabar los asuntos en Rusia podría explicar más lo que ocurre. De momento no puedo ser más clara y además tenemos dos hijos y puede resultar peligroso para ellos, no solo para nosotros. Quiero lograr expresarme libremente todo el abanico de sentimientos que quiero expresar y de momento no puedo todo porque hay tareas no cerradas en mi país”.

“Como artista quiero libertad de expresar mis pensamientos, mi arte, y en mi país ahora es imposible. Quiero mi libertad de expresión y la libertad para nuestros hijos”. 

“Ahora no pienso volver a Rusia nunca. Allí sentía una tensión psicológica. Soy huérfana desde que era pequeña: 7 años. Lo importante está aquí conmigo en España”. 

“Hemos venido para construir una nueva vida, desarrollar nuestra vida aquí y para el mejor futuro para nuestros hijos. Cuando decidimos emigrarnos teníamos una casa recién construida en propiedad, dos coches y buenos trabajos –mi marido también es médico–”. 

La doctora y el arte contemporáneo

“Antes viajábamos a España y la gente es muy amable y no tiene prejuicios sobre tu nacionalidad. Vine a Madrid, a Barcelona. A Valencia vine una vez a una conferencia de doctores. Neonatología es mi especialidad”. 

“Ahora necesito aprender el idioma. Por las circunstancias familiares trabajo mucho y los niños pasan más tiempo con su padre que conmigo. Por eso mi marido aprende español. En cuanto mi marido encuentre trabajo, nos cambiamos los papeles y yo voy a aprender español. También me gustaría homologar mi título de medicina, aunque para hacerlo tengo que estudiar y no tengo tiempo. Tengo mucho trabajo como artista, como niñera, también me consultan porque tengo mucha experiencia con niños pequeñitos: ayudo a mis compatriotas recién nacidos. Lo que más me gustaría es poder dedicarme al arte. Ah, y de vez en cuando recibimos también en casa a los perros de nuestros compatriotas cuando se van de vacaciones y nos pagan por ello”. 

“Hago arte contemporánea. La actividad en el arte intensiva la hago desde 2020, pero estoy dibujando desde toda la vida. Hago performance, videoarte, escultura, foto, muchos medios. Soy artista polifacética y conceptual. Pero no me gano la vida como artista. Por eso tengo otros trabajos y hay que cuidar también a los niños. Se avanza muy lentamente en creación de los proyectos artísticos”. 

“Me siento diferente porque soy de otro país. No sé bien el idioma y no tengo trabajo indefinido. Bajo estas circunstancias la depresión que tengo está más aguda y tengo que tomar pastillas y tengo cierto nivel de inseguridad. La certeza y la autoestima peor. Ahora hemos bajado mucho el nivel de la vida, no tenemos ni casa propia ni trabajo ni coche pero mejor vivir así que en un país sin libertad. Hacemos todo lo posible para que nuestros hijos no se sientan perdidos”. 

“Hace diez años presenté un discurso en el Palau de Congresos como una científica joven y ahora vivimos cerca de ese sitio por casualidad. En Rusia trabajaba en un centro en primera fila de ciencia médica”. 

“Para mí el arte es un instrumento para hablar con otra gente, para reflexionar sobre eventos que están ocurriendo. Es importante hablar, no encerrarte en ti mismo, expresar tus sentimientos. Yo soy madre, soy artista, soy migrante, soy mujer y es una nueva vida para mí porque vieja vida está arruinada”. 

“A través de mi arte estoy investigando el concepto de silencio ensordecedor. La inacción puede ser ensordecedora, por ejemplo. Tengo la necesidad de expresar mis sentimientos y pensamientos sobre este tema, principalmente por la sensación de mi propio silencio y el impacto ensordecedor del entorno. El arte es un canal para hablar, reflexionar sobre lo que está sucediendo alrededor”. 

“Umbral simboliza la transición, el punto de contacto entre mundos. En Umbral creamos un espacio donde cada participante puede dar un paso hacia nuevos objetivos, superar barreras y liberar su potencial creativo. Umbral es nuestra asociación-taller para ayudar a artistas rusohablantes. Estamos pensando en buscar financiación porque acabamos de recibir el permiso de licencia de asociación. Umbral es una cosa muy importante para mí y para mis compañeras artistas que viven en Valencia. Queremos ayudar como están ayudando a nosotros”.

“El papeleo es difícil, muchos obstáculos, pero hay mucha gente ayudándonos: nuestros vecinos, nuestra casera, en la escuela de los hijos, otros padres. Gracias a las profesoras que estaban con los hijos la adaptación fue bastante rápida. Después de medio año ellos se sentían bastante cómodos con el idioma y sus compañeros de clase: integración. Mucha gente que ayudarnos. Es buena suerte para nosotros vivir aquí. No hemos pedido el refugio porque pensamos que hay otra gente que lo necesita más”. 

Vasilisa con una de sus piezas. Fotos cedidas por Vasilisa

Migración: hoja en blanco

“La inmigración ha tocado mi salud mental. Necesito luchar con mi salud mental y con la de mi marido, que también no está en buena condición. No sé mi futuro. Estoy inquieta, ansiedad, nerviosa. Tengo miedo, temo no poder con todo”.

Vasilisa se calla y llora en silencio. 

“Soy muy activa en el trabajo artístico pero querría tener más tiempo. Preferiría tener una casa, mejor futuro, seguridad en la vida pero no puedes predecir qué va a ocurrir. Primero el covid, después la guerra y no sabes qué puede ser más. Lo más difícil es la ausencia de comprendimiento del futuro. Fantasear es una ruta trampa, prefiero vivir ahora y aquí y pensar en día de hoy”.

“El amor es vivir porque si no tienes amor es imposible vivir. Notar la belleza de la naturaleza, pequeños detalles en las calles, algunos eventos que tocan algo dentro de ti. Me gusta la naturaleza. España tiene un cielo muy azul profundo y muy despejado, todo alrededor está como brillante. Eso podemos ver en los cuadros de Sorolla”.

“Migración es como una pequeña muerte. Algo relacionado con la pérdida de alguien muy cercano. Pero pasará. Después de tres años las cosas van un poco mejor: los niños y mi marido hablan el idioma y no sufrimos el hambre. Mis hijos tienen sus propios amigos, se sienten bien aquí. Tienen la oportunidad de pensar libremente. Cuando tú de repente eres migrante todos los mecanismos de antes no funcionan y hay que elaborar mecanismos nuevos en la vida: una hoja blanca de papel sin letras. Hay que restablecer un nuevo modo de la vida”. 

“No debemos olvidar por qué estamos en migración. Es muy importante recordar siempre por qué razón. Cuando alguna vez estás soñando con estar en Rusia, hay que pararlo y recordarte porqué estás en otro país y no olvidar nunca para no sufrir y no soñar con una imposible vuelta a tu país. No olvidar nos hace más fuertes para los logros en el futuro”. 

“Con esta entrevista me gustaría apoyar a otros artistas que están en inmigración. No estáis solos, estamos en un buen sitio para adaptarnos y socializarnos. Sueño con seguridad en el futuro y con ser una artista famosa que pueda expresar libremente sin ninguna persecución política, moral, ética”. 


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